Tratamiento de las varices

Las varices son una enfermedad degenerativa y progresiva que, generalmente, no es grave, pero resultan antiestéticas y pueden causar molestias. En muchos casos, el tratamiento de las varices será paliativo, es decir, servirá para aliviar la sintomatología y evitar o retrasar su progresión. En otros, pueden curarse definitivamente.

Debe plantearse el tratamiento en el caso de las varices desarrolladas, las que han producido alteraciones en la piel o grasa subcutánea, y aquellas en las que se quieren evitar futuras complicaciones (riesgo de tromboflebitis, úlceras o hemorragias). Por motivos puramente estéticos pueden tratarse las varículas o las arañas vasculares.

En este apartado se relacionan brevemente los diversos tratamientos de las varices disponibles. No obstante, es importante resaltar que, antes de iniciar cualquier terapia, es preciso consultar con un profesional cualificado, que aconsejará sobre las técnicas más adecuadas en cada caso, y las ventajas e inconvenientes de las mismas, así como sus posibles contraindicaciones o complicaciones.

Medidas físico-higiénicas

Consisten en la corrección de los factores que dan lugar a la aparición de varices y que se describen en el siguiente apartado de prevención. No curan las varices, pero mejoran los síntomas y evitan el desarrollo de complicaciones. Se debe controlar el sobrepeso y realizar ejercicios que favorezcan el retorno venoso mediante el desarrollo de la musculatura de las piernas. Es importante la higiene cuidadosa y la hidratación de la piel de las piernas. En la mayoría de los casos es recomendable el uso de medias elásticas de compresión.

Fármacos para las varices

Existen numerosos medicamentos que actúan aumentando el tono de la pared venosa, o mejorando la reabsorción del exudado, y otros que ayudan a aliviar los síntomas o tratar las complicaciones. Son fundamentalmente útiles, como medidas complementarias al resto de tratamientos.

Entre los medicamentos que más se utilizan en el tratamiento de las varices destacan:

Para aumentar el tono venoso

Cuando la vena está afectada por varices, su pared se dilata y debilita. Hay medicamentos que vuelven a dar firmeza a la pared alterada y reducen la extravasación de plasma, proteínas o agua en el tejido que rodea a los vasos, impiden la formación de edemas y reducen los ya existentes, como:

    • Extracto de Ginkgo biloba
    • Flavonoides
    • Escina
    • Extracto de centella asiática
    • Extracto de castaño de indias
    • Troxerutina

 

Anticoagulantes de uso tópico

Impiden la formación de trombos, facilitando la circulación y limitando o eliminando los acúmulos de glóbulos rojos en los tejidos.

Para el tratamiento de las complicaciones es necesario administrar también otros medicamentos, entre los que se pueden citar:

      • Analgésicos. Para aliviar el dolor
      • Antibióticos. Se aplican cuando hay alguna infección, y a veces como refuerzo en el tratamiento de las úlceras
      • Anticoagulantes. Además de los usados localmente, si hay riesgo de trombos a veces es necesario usarlos a nivel general
      • Antiinflamatorios. Para reducir la inflamación, ya sea debida al edema o a otras complicaciones
      • Cicatrizantes. Principalmente para el tratamiento de las úlceras varicosas
      • Corticoides. Están indicados cuando hay alteraciones en la piel o eccemas
      • Diuréticos. Se utilizan para eliminar líquidos y disminuir la hinchazón de las piernas y los edemas

Hay otros muchos medicamentos que pueden utilizarse (siempre bajo prescripción médica), en determinados casos, en el tratamiento de las varices y dependiendo de la existencia, o no, de otros procesos patológicos que coincidan en un mismo paciente.